Siempre que hablamos de un aceite esencial, nos referimos no solo a sus propiedades físicas, sino también a sus cualidades energéticas y emocionales; creando así un puente de comunicación determinante, que ayudará aún más al proceso de sanación de la persona que los utiliza.
Para especificar esta naturaleza energética hay varios puntos a tener en cuenta: la experiencia que nos da el uso del aceite, la parte de la planta de la cual proviene, sus características aromáticas, y un plano que me encanta explorar es el de las leyendas y mitologías alrededor de las plantas.
El Laurel, símbolo de fortaleza y valentía tiene una leyenda particular. Nos cuenta el poeta romano Ovidio, en su obra
"Las metamorfosis", acerca del dios Apolo (Febo), de su amor por la hermosa ninfa Dafne y de como ofendió de manera tal a Cúpido, por lo que este decidió castigarlo.
El, tomó dos flechas, una infundía amor, la cual fue dirigida al dios; la otra desprecio, y fue dirigida a la hermosa Dafne. Apolo al ser flechado y ver pasar a Dafne, cae enamorado, y ella, solo podía sentir desprecio por el. Más Apolo la perseguía, más Dafne corría huyendo de el y buscando un lugar en donde esconderse. Desesperada y sin saber que hacer, pidió ayuda a su padre, de repente una pesadez invadió su cuerpo, una corteza empezó a encerrarla, sus cabellos se tornaron en hojas, sus brazos en ramas y sus pies en raíces. Dafne se convirtió en un laurel, Apolo al ver eso, la abrazaba y besaba diciéndole:









