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12 ene 2013

De por que el Laurel, es el aceite del valor y la fortaleza.


Siempre que hablamos de un aceite esencial, nos referimos no solo a sus propiedades físicas, sino también a sus cualidades energéticas y emocionales; creando así un puente de comunicación determinante,  que  ayudará aún más al proceso de sanación de la persona que los utiliza.

Para especificar esta naturaleza energética hay varios puntos a tener en cuenta: la experiencia que nos da el uso del aceite, la parte de la planta de la cual  proviene, sus características aromáticas, y un plano que me encanta explorar es el de las leyendas y mitologías alrededor de las plantas.

El Laurel, símbolo de fortaleza y valentía tiene una leyenda particular. Nos cuenta el poeta romano Ovidio, en su obra 
"Las metamorfosis", acerca del dios Apolo (Febo), de su amor por la hermosa ninfa Dafne  y de como ofendió de manera tal  a Cúpido, por lo que este decidió castigarlo. 

El, tomó dos flechas, una infundía amor, la cual fue dirigida al dios; la otra desprecio, y fue dirigida a  la hermosa Dafne. Apolo al ser flechado  y ver pasar a Dafne, cae enamorado, y ella,  solo podía sentir desprecio por el. Más Apolo la perseguía, más  Dafne corría huyendo de el y  buscando un lugar en donde esconderse.  Desesperada y sin saber  que hacer,  pidió ayuda a su padre, de repente una pesadez invadió su cuerpo, una corteza empezó a encerrarla, sus cabellos se tornaron en hojas, sus brazos en ramas y sus pies en raíces. Dafne se convirtió en un laurel, Apolo al ver eso, la abrazaba y besaba diciéndole:


"Ya que no puedes ser mi esposa, serás en verdad mi árbol; siempre mi cabellera, mis cítaras y mi carcaj se adornarán contigo. ¡Oh, laurel!, tú acompañarás a los capitanes del Lacio cuando los alegres cantos celebren el triunfo y el Capitolio vea los largos cortejos. Como fidelísima guardiana, tú misma te encontrás ante las puertas del Augusto y protegerás la corona de encina situada en el centro; así como mi cabeza, cuyos cabellos jamás han sido cortados, permanece joven, de la misma manera la tuya conservará siempre su follaje inalterable". Había acabado de hablar; el laurel se inclinó con sus ramas nuevas y pareció que inclinaba la copa como una cabeza.
http://www.trazegnies.arrakis.es/index95b.html

Cuando sientas falta de confianza, de valor y te sientas abatido por las circunstancias, puedes aplicar una gota de aceite esencial de Laurel, Laurus nobilis, en cada muñeca, frotar y aspirar profundamente su vigorizante aroma.














4 oct 2012


La abuela y su aceite de rosas.
La abuela Fátima de las nubes, contaba que lo único que trajo consigo cuando dejó la casa de sus padres, al otro lado del río, fue un marido estorboso y un frasquito de aceite de rosas. Contaba las historias mas increíbles de toda la ciudad, desde los cazadores amarillos de leones, que entraron persiguiendo a una fiera enorme, hasta los efectos mágicos, que producía su misteriosa esencia de rosas. Siempre que salíamos a pasear nos ponía ( a las nietas) 2 "goticas," como solía decir, una detrás de cada oreja, por que "es oro molido, mijitas, y con esto, los van a enloquecer". Bueno pues, nos sentíamos soñadas, divinas, capaces de alcanzar todos nuestros sueños. La abuela nos enseño también a preparar deliciosos platillos, con solo 1 "gotica" de su mágico aceite, para hacerlos "caer a nuestros pies, y volverlos a levantar"; y cuando estábamos tristes, desconsoladas, nos untaba una gotica en el corazón. Los tiempos de la abuela Fátima de las nubes terminaron, pero su magia y el aceite de rosas continúan presentes en nuestras vidas.

Más del país del chontaduro, mango biche y borojó...


Eran los últimos días, de mi acostumbrada visita a este maravillso país. Tenía infinidad de cosas que hacer, ya saben, los encargos ajenos, los propios, café, dulces, salsas y otras delicias más. Pido un taxi, al cual espero, siempre sentada en una banca frente al río; ver el paisaje, su color, oir el fluir de sus aguas, el olor de la vegetación que lo rodea; me lleva a recuerdos de mi infancia, la casa de mis padres, los paseos con mi abuela, las salidas con mis compañeros de clase. Pasan menos de 8 minutos y llega, siempre miro la cara del chofer antes de subirme, a ver que impacto me ocasiona.
--Nada en particular, me dije, un poco flaco.
Me acomodé, le dí la clave de siempre, y antes de decirle a donde me quería dirigir, se volteó, suspiró, y me dijo:
-Sra., con su permiso, pero huele ud. riquísimo.
Como así, pensé! Quedé en estado de mudez total. Como me podía decir algo así el taxista, ay!! no me vaya a pasar algo con este tipo!!.
-Huele a jazmines, me dijo nuevamente.
Sonreí, un poco nerviosa debo admitir, y contesté:
-Son rosas, no jazmín.
Bastante parca en mi respuesta la verdad, por que no quería que percibiera mi nerviosismo.
A lo cual el respondió:
-Nooo, a mi me huele a jazmín, por que es el típico olor que me eleva.
De repente pensé, no nos vayamos a levantar con taxi y todo, por que este señor estaba en un estado de "éxtasis odorífero", la cosa más rara que me haya sucecido.
Me preguntó, si alguna vez yo, me había acercado a las 10 de la noche junto a los jazmines, para percibir el olor de esas flores, que lo elevaban tanto, volvió a repetir.
Ay,dijo, es que es un olor..., es que yo tengo un olfato ..., le puedo detectar los perfumes de las personas que se suben a mi taxi, el aliento de esos pasajeros que hulen a... , el olor de esa carne frita que le doran cebollita por encima...
Así, pasamos 20 minutos hablando de hierbas, flores y maderas, me daba consejos de que perfumes podía yo usar, lociones masculinas, fijadores, de personas que se subían a su taxi; le recomendé que viera la película de el perfume, hasta que llegué a mi destino.
Saliendo del carro, le dije:
-Bueno, acuerdese de mí, este es el olor de rosas.
- Sra., nunca olvidaré su olor, respondió con un suspiro.

Así, llego al final de este recorrido, que me dejó una satisfacción enorme, el saber, que en los lugares menos esperados, y de las personas que jamás haya imaginado, consideran los olores como una parte importantisima de sus vidas y que saben apreciar las diversas delicias aromáticas!!!
Hasta la próxima.

26 jul 2011

LOS RECORTES DE MI MAMA!!!

Mi mamá recorta toda clase de artículos interesantísimos, y los va guardando en una cajita especial de donde posteriormente, los va sacando justo cuando los necesitas.
El otro día, después de mi clase de exfoliaciones, baños, cepillado en seco y masajes, me muestra un artículo, viejísimo, de la época de upa... que se titulaba: " Secretos de Belleza de los Baños".
Ya en este artículo, nos mencionan que los Romanos en la antigüedad, se deleitaban en baños públicos llamados "Thermae" ( año 25 A.C.). Las personas llegaban con: cepillos, frascos de aceites aromáticos, recipientes para sacar agua y una herramienta de metal curveada llamada "estrígil", que se usaba para raspar los aceites y el sudor.
Después de un árduo trabajo para estimular la circulación y aflojar el cuerpo, se introducían en aguas de diferentes temperaturas, luego se realizaban un masaje aromático, removían las células muertas con el estrígil y al final, una gran relajación en agua fresca para cerrar los poros.
Que tal el tratamiento!!! Divino, no es cierto!!!
Por que, si ellos tenían todos estos rituales para cuidar el cuerpo, no implementarlos en nuestras vidas cotidianas, por salud y bienestar!!!
Aquí va una receta:
Baño de Leche y aceites: en una tina tibia/caliente agregar al final del llenado:
1 taza de leche entera
4 cdas. sales del Himalaya
2 cdas. aceite de ajonjolí
2 cdas. aceite de germen de trigo
10 gotas del aceite esencial de su preferencia: rosas, jazmín, lavanda
Sumérjanse por 20 minutos, y luego me cuentan...

1 ene 2011

SINCELEJO CUESTARRIBA


Sincelejo Cuestarriba, habitante de Mogaridón, gran pueblo atrapado entre los volcanes de los Rios Verna y Terna, repleto de mágicos olores azufrados que trae a cualquier ser, de regreso del mundo de los ensueños. Pero a Sincelejo Cuestarriba, si que le costaba trabajo bajar, simplemente no podia aterrizar, volaba con los olores de Mogaridón, tan alto, que su padre decidió atarle una cuerda y una piedra para poder mantenerlo en pie. Tan preocupado estaba el mismo de su situación, que decidió visitar un buen y afortunado día, a Amanda Pia de los 7 Aromas, quien tenía gran fama, en aquellos lares, de no fallarle a los misterios que circulaban en Mogaridón. Allí llegaron Sincelejo y su padre, bien vestidos y desayunaditos, aquel muy atadito a la piedra, sintiendose cada vez con tal liviandad, que ya no tardaba en emprender vuelo otra vez. Llegar al jardín de Amanda Pia de los 7 Aromas era cosa del otro mundo, plantas salvajes y silvestres, se daban vida allí, entremezclando sus infinitos aromas y creando una combinación tal, que hasta el más anósmico lograba sentir destellos aromáticos en su interior.
Al fondo, una puerta, azul turquesa, brillaba y llamaba a todos a entrar... sin más tardanza, Sincelejo Cuestarriba corrió y la abrió, encontrandose cara a cara con esta hermosa joven de tan larga cabellera, que se enredaba entre las raíces de los árboles que dentro crecían.
Amanda Pia de los 7 Aromas, tenía la manía de exprimir las plantas, y sacarles todo el jugo que en su interior contenían, después lo guardaba en miles y miles de diminutos recipientes que ella misma fabricaba. No había necesidad de anotar lo que mezclaba, ella solo tenía que oler, para saber los misterios que allí guardaba. Era muy extraño lo que sucedía, pero cada vez que alguien esa puerta azul cruzaba, resplandecía con tal intensidad desde su interior, de tal manera que emanaba una variedad sublime de colores, al igual que los frascos mágicos de Amanda Pia de los 7 Aromas y todos, absolutamente todos, vibraban en la misma frecuencia. Este encuentro era, ni más ni menos que el remedio más eficaz que podía existir para un alma aturbulada.
Dicen, los sobrevivientes de Mogaridón, que en el minuto que Sincelejo Cuestarriba abrió su frasco y olió el aroma que de el se desprendía, la piedra se desvaneció y Sincelejo en tierra permaneció.
Cientos de años han pasado y en los restos de aquel gran pueblo mágico, un pergamino roto y mal oliente revelaba el secreto de tan eficaz mezcla:
"3 jugos mágicos he depósitado para Sincelejo, con toda la buen intención de que aquí se quede y no juguetee, Vetiver dejame ver al noble Cedro que lleva adentro ya que de el, es el Laurel."

17 oct 2010

GAS, CUCHIFÓ....

Me acuerdo que, cuando eramos pequeños y algo no nos gustaba pero para nada, usabamos la expresión: "gas, cuchifó"...
Ahora, imaginen esta terrorífica escena:
Primer acto: llego a casa de una amiga querida.
Segundo acto: comenzamos a charlar lo más de sabroso y a deleitar nuestros paladares, con pasteles de chocolate, café, galleticas de dulce de leche.. en fin pura vida, como ella diría.
Tercer acto: empieza a buscar entre sus chucherias y saca una tea light, ya saben, esas velitas pequeñas, que se colocan en los difusores de vela. Sin palabras...
Cuarto acto: hasta aqui vamos mas o menos bien, cuando de repente, toma un frasco diminuto, transparente, con un líquido amarillo, el cual empieza a verter poco a poco
en el difusor, sin agua!!!
Quinto acto: veo salir esta cantidad de humo... con este olor desagradable a algo pasado de quemado y requemado, era inexplicable el mal olor que de allí se desprendía...
Sexto y último acto: ella inspira, suspira y murmura: "...que rico huele verdad"; a lo cual yo solo pude responder:
"... creo que sería conveniente que las próxima vez le echaras un poco de agua al aparatico ese.
Ella me responde: será que si?

Yo se, que en cuestión de gustos no hay disgustos, pero en cuestión de aromas: POR FAVOR!!!, así que no tuve más remedio que pararme y decirle:
"...Gas cuchifó!!!"

11 abr 2010

Más del país del chontaduro, mango biche y borojó...



Eran los últimos días, de mi acostumbrada visita a este maravillso país. Tenía infinidad de cosas que hacer, ya saben, los encargos ajenos, los propios, café, dulces, salsas y otras delicias más. Pido un taxi, al cual espero, siempre sentada en una banca frente al río; ver el paisaje, su color, oir el fluir de sus aguas, el olor de la vegetación que lo rodea; me lleva a recuerdos de mi infancia, la casa de mis padres, los paseos con mi abuela, las salidas con mis compañeros de clase. Pasan menos de 8 minutos y llega, siempre miro la cara del chofer antes de subirme, a ver que impacto me ocasiona.
--Nada en particular, me dije, un poco flaco.
Me acomodé, le dí la clave de siempre, y antes de decirle a donde me quería dirigir, se volteó, suspiró, y me dijo:
-Sra., con su permiso, pero huele ud. riquísimo.
Como así, pensé! Quedé en estado de mudez total. Como me podía decir algo así el taxista, ay!! no me vaya a pasar algo con este tipo!!.
-Huele a jazmines, me dijo nuevamente.
Sonreí, un poco nerviosa debo admitir, y contesté:
-Son rosas, no jazmín.
Bastante parca en mi respuesta la verdad, por que no quería que percibiera mi nerviosismo.
A lo cual el respondió:
-Nooo, a mi me huele a jazmín, por que es el típico olor que me eleva.
De repente pensé, no nos vayamos a levantar con taxi y todo, por que este señor estaba en un estado de "éxtasis odorífero", la cosa más rara que me haya sucecido.
Me preguntó, si alguna vez yo, me había acercado a las 10 de la noche junto a los jazmines, para percibir el olor de esas flores, que lo elevaban tanto, volvió a repetir.
Ay,dijo, es que es un olor..., es que yo tengo un olfato ..., le puedo detectar los perfumes de las personas que se suben a mi taxi, el aliento de esos pasajeros que hulen a... , el olor de esa carne frita que le doran cebollita por encima...
Así, pasamos 20 minutos hablando de hierbas, flores y maderas, me daba consejos de que perfumes podía yo usar, lociones masculinas, fijadores, de personas que se subían a su taxi; le recomendé que viera la película de el perfume, hasta que llegué a mi destino.
Saliendo del carro, le dije:
-Bueno, acuerdese de mí, este es el olor de rosas.
- Sra., nunca olvidaré su olor, respondió con un suspiro.

Así, llego al final de este recorrido, que me dejó una satisfacción enorme, el saber, que en los lugares menos esperados, y de las personas que jamás haya imaginado, consideren los olores como una parte importantísima de sus vidas y que, saben apreciar las diversas delicias aromáticas!!!
Hasta la próxima.